Índice de primeros versos...



A algunos...
A la luz de la luna hilo que hilo...
A lo lejos, a lo lejos...
A los diecisiete años llegó a Benarés...
A medianoche me despierta la lluvia, un aguacero...
A medida que envejeces, sientes más frío...
A menudo la soledad...
A mí no se me mustian los jardines...
A mis ojos les dio la luz joven del día...
A todos alguna vez se les muere alguien cercano...
A veces, cuando el amado y yo soñamos en silencio...
A veces la vida me quiere estallar en canciones...
A veces un hombre o una mujer imponen su desesperación...
Abandoné tribus, religiones, amantes...
Abolimos la escarcha...
Abre las puertas de la noche...
Acabo de decirte...
Acuérdate de mí cuando yo haya partido...
Adivíname: nueve sílabas...
Afuera el cielo está encendido de estrellas...
Ah, congoja, no tendría que tratarte...
Ah, nunca intentes tocar madera podrida...
Ah, que estoy cansada! me he reido tanto...
Ahora...
Ahora le he dado cuerda a todos los relojes...
Ahora mismo...
Ahora es la soledad quien viene de noche...
Ahora sé como se desvanecen los rostros...
Ahora una vez más en la noche apagada...
Al centeno ruso lleva mi saludo...
Al dictado...
Al final de la tarde...
Al llegar la noche...
Al oír las canciones...
Al principio se tiene una sensación agradable...
Aléjate de la persona que te humilla...
Algo frío está en el aire...
Alguien pasa rozándome las venas...
Alguien tiene que mantener la soledad ardiente...
Alguna vez de un costado de la luna...
Algunas mujeres se casan con sus casas...
Allá donde yo viaje...
Allí, al otro lado...
Allí donde nos volvemos, en la tormenta de las rosas...
Alma, juzgarás de nuevo?...
Ama la señora...
Amado...
Ámame...
Amar el día, aborrecer el día...
Ambos están convencidos...
Amontoné noches contra tí...
Amor empieza por desasosiego...
Amor, la noche estaba trágica y sollozante...
Amor mío...
Amor o sangre...
Amor secreto, gracia esclarecida...
Amor, somos un pequeño estanque...
Amor único mío...
Amor zarandea mis sentidos, como el viento...
Anne se ha vuelto loca, está hecha un desastre, es inútil...
Antaño nos sabíamos el mundo al dedillo...
Ante esta desgracia se inclinan las montañas...
Antes de que se acabe el día...
Antes nos sabíamos el mundo al azar...
Antiguo parentesco o genero...
Apenas él hubo pronunciado: «Ahora lo único que falta son fresas»... 
Aquellas páginas cuyas esquinas...
Aquí donde estoy...
Aquí en estas montañas arboladas...
Aquí no hay ejércitos...
Aquí os hago prisioneras...
Aquiles espera, sí...
Amo la Nada, porque la Nada es Todo...
Ana, la loca...
Anciana hija, pequeña de plumas...
Anoche cayó una lluvia fina...
Anocheceres perdurable, mezclados...
Años después...
Aprisionada en cárceles de espuma...
Aquel cuervo que voló...
Aquí...
Aquí antes del alba azul y en soledad...
Aquí, bajo esta rama, puedes hablar de amor...
Aquí estoy con mi canasto...
Aquí me quedaré llorando como el fruto...
Aquí yace Miss Havisham...
Arrancaré de mi árbol una rama de cerezo en flor...
Arrugada sobre la bóveda...
Así corrí desde la palabra...
Así escribió...
Así me derramé fuera de la palabra...
Así se ha llegado a esto...
Así va el amor...
Asomamos nuestras miradas al camino...
Asombrada manzana de súbito en el suelo...
Astros en fuego que pueblan la noche en cielos lejanos...
Asusta que la flor se pase pronto...
Ataste fuerte sandalias a mis pies...
Atrévete por fin a dar un paso humano...
Aún nadie usa mis versos...
Aún sigue lloviznando...
Aunque no alcancen la gloria...
Aunque sé...
Aunque seguramente es una soberbia común...
Aunque supiéramos que los niños iban a estar completamente dormidos...
Ay! cerca del corazón...
Ay luna nueva, fresquita...
Ay maldita sea, me gustaría estar muerta...
Ay! que hay quien mas no vive...
Ayer en la noche un bebé hacía gárgaras en la agonía...
Bajo la cuesta nevada...
Balanceándose en el mar lapislázuli...
Basta, amor, el rigor con que me has muerto...
Bebamos juntos en la copa egregia!...
Bebo por la casa destruida...
Bello mirar oscuro y extraviado...
Bello y dulce amigo, bien puedo en verdad deciros...
Bésame una vez más, vuelve a besarme...
Beso que ha mordido mi carne y mi boca...
Bien pudiera ser que todo lo que en verso he sentido...
Borrasca disfrazada en la bonanza...
Brutal, amar...
Buenas noches...
Bueno, si de verdad...
Busca la cueva del Eco...
Búscame en ti. La flecha de mi vida...
Buscamos...
Busco...
Cada día...
Cada día que pasa, más dueña de mí misma...
Cada vez que te dejo...
Cáete, corazón, del árbol del tiempo...
Cállate; no respires, ni turbes el silencio...
Cambiar? Cuando cambien las colinas...
Camino de luna, de calma...
Camino lentamente por la senda de acacias...
Camino por la senda de la vida...
Cansados de esperar, los que nos esperaron...
Cansados ojos míos...
Canta oh Diosa!, mi cólera encendida...
Cántame un tordo, hueso...
Cantan los gallos el día...
Caras. Miles de millones de caras...
Caronte: yo seré un escándalo en tu barca...
Casas enfiladas, casas enfiladas...
Causas y consecuencias en fila...
Cautelosamente, con pasos herméticos, bajó al subterraneo...
Cayó una sonrisa en la hierba...
Cerrar la puerta cómplice con rumor de caricia...
Cielo...
Ciénaga: no imagines que sólo existen ciénagas...
Cierra los ojos, duerme tú también...
Cierro los ojos y el mundo muere...
Como a sorbos me bebes el alma...
Como Casandra yo escuché tu paso...
Cómo decir este deseo del alma?...
Como estar estás solo...
Cómo explicar que escribiendo una larga novela...
Como extraños sin corazón...
Cómo habré de olvidar el terso pliegue...
Como la manzana dulce se vuelve roja en la rama...
Como las horas de mi abuela...
Como llegar -y si se debe- a ese mundo subterráneo...
Como niebla...
Como no soy honesta en persona...
Como quise tu boca...
Como si entre mis pasos se paseara la muerte...
Como si un niño, reacio a encerrar...
Cómo te llamaré para que entiendas...
Como un insecto...
Cómo vives, sin quien vivir no puedes?...
Con cadencias lentísimas, flemáticas...
Con el dolor de la mortal herida...
Con Honores tan mínimos...
Con que pura y serena transparencia...
Conmigo no hace falta que hables...
Consejo sospechoso...
Considera la ley vil que yo transgredo...
Contempla los colores que guardan las tinieblas...
Convulsa entre tus brazos como mar entre rocas...
Copa de vida donde quiero y sueño...
Corazón: me he propuesto que esta bella mañana...
Corre desde Tus Jardines hacia aquí el aroma...
Corre la noche y sus estrellas vierte...
Creo en un gran descubrimiento...
Cristales de tu ausencia acribillan mi voz...
Cruzan...
Cuál es tu posición con respecto a la luz matinal?...
Cuán hermosa tú, la desvelada!...
Cuando acariciaste mis manos...
Cuando alguien muere...
Cuando compre un espejo para el baño...
Cuando derrama en los hombros puros...
Cuando desperté me hallaba en un bosque. Lo oscuro...
Cuando el día se vacíe...
Cuando el dolor acucia...
Cuando el gran resplandor por el oriente...
Cuando el sillón que ocupo esté vacío...
Cuando estamos como muertos...
Cuando haya partido al silencioso, desolado país...
Cuando hojeo mi propio poemario...
Cuando la luna es de melón una tajada...
Cuando leo, alguien piensa por mí...
Cuando los árboles se cansa, las hojas...
Cuando me alejo de ti...
Cuando me miras...
Cuando me paro a contemplar...
Cuando me viene un poema...
Cuando miro las hojas caer...
Cuando pregunto a los expertos, qué tiempo me queda?...
Cuando rebose la cólera en tu corazón...
Cuando te caes por un negro acantilado...
Cuando tú le juras que eres suya...
Cuando tú, que en este momento eres para mí...
Cuando una hija intenta suicidarse...
Cuando uno ya no tiene fuerzas para escribir, tiene que recordar...
Cuando vuestras formas descendieron a cenizas...
Cuántas hojas dispersas...
Cuántas veces, la frente en la mano...
Cuantas veces tuvimos que encontrarnos...
Cuanto más vieja me voy haciendo...
Cuídate del hombre que critica la ambición...
Damas, no me culpéis si es que he amado...
De algún modo tendremos que pagar esta enorme hipoteca...
De hecho cualquier poema...
De la hueca esfera del espacio...
De mi silencio nacen las palabras...
De nuevo está la muerte...
De pie...
De pie bajo el sauce...
De un momento de dicha recordamos...
De una hora construí una cabaña...
Debo de haber hecho algo sorprendente...
Debo mucho...
Decir lo que es imposible decir...
Decir que nada temo...
Decirte mi secreto? Ni lo pienses...
Del otro lado de la noche...
Del mismo modo que sacaría a la blanca almendra...
Déjame así un minuto...
Déjame. Pero sé bien que estaré siempre en tu sombra...
Deja que sienta cómo late tu corazón...
Dejo de escribir el poema...
Dentro de cada poema...
Dentro de la nieve...
Desde aquí, inútil, va nadando hacia el Hades el lamento...
Desde audibles lejanías...
Desde hace años, lectura...
Desde que Amor cruel me emponzoñara...
Despedida...
Despierta de caricias...
Despierto en tu lecho. Sé que he soñado...
Después de la sexta mañana busco...
Después de todo, amigos...
Después, la transigencia...
Desterrada de aquel claro sueño...
Detente, sombra de mi bien esquivo...
Detente, sombra de mi amor esquivo...
Días que no pueden o no quieren...
Dientes de flores, cofia de rocío...
Digamos que ganaste la carrera...
Dilo una vez, y otra, di que me amas...
Dime si molesto...
Domingo en el parque de Inwood...
Dónde estarías tú...
Donde quiera que esté, el mundo me persigue...
Donde sus ojos reposan con placer...
Dormida al fin; las penas y el tumulto acabados...
Dormir, dejadme dormir...
Dos mujeres...
Dos personas hablan ásperamente en un cuarto...
Duele estar aquí...
Duerme...
Duerme larva de ángel...
Duermo con dificultad en la antigua casa...
Duermo con dos almohadas desde que tú te fuiste...
Duermo sin dormir...
El abedul que hay delante de mi ventana...
El admirable número pi...
El Agua por la sed que enseña...
El aire es un millón de signos de interrogación...
El amor es una enfermedad...
El amor es el muchacho que se quedó sobre la cubierta...
El amor ha tales mañas...
El amor no lo es todo; no es comida ni bebida...
El amor te pone en marcha como un gordo reloj de oro...
El amor tiene un triunfo y la muerte tiene otro...
El amor y la constancia...
El aroma de los lotos rojos se desvanece...
El arte de perder no es difícil de aprender...
El barómetro ha estado bajando toda la tarde...
El carbón llena el papel...
El cielo de hojalata está oxidado...
El cielo es más alto que un árbol que conozco...
El círculo de días del cielo desierto que gira...
El corazón humano esconde tesoros...
El cristal de mi ventana brilla por el hielo...
El día en que se muevan las montañas...
El día que te acerques...
El dolor de su añoranza cuando mira...
El dolor no existe más allá de mí...
El Dolor -tiene un Elemento de Vacío...
El fruto entre tus piernas...
El hada acaramelada...
El lago está lleno de una luz sin fuente...
El modo como funcionan las cosas...
El mundo se destierra en las tinieblas...
El niño cupido, cansado del día invernal...
El otoño es mi estación...
El otoño existe; el regusto y la reflexión...
El pájaro libre canta...
El pasado es una criatura extraña...
El poema emerge en la catarsis...
El portón entornado...
El presente momento...
El primer vaso roto en el patio no pasa nada...
El reticente volcán guarda...
El sábado los ositos de peluche estaban de nuevo...
El secreto te fluye dentro...
El silencio es cuanto atérranos...
El sol brilla hermoso, el sol brilla fiel...
El tiempo muy dichoso se disuelve en sí mismo...
El tiempo más feliz se desvanece...
Él todavía usa la piel vidriosa de la infancia...
El tumulto en el corazón...
El viento afinaba una idea...
El viento precede a la furtiva noche...
Elise...
Ella cogió la punta de plata...
Ella está toda allí...
Ella se desnuda en el paraiso...
Ella y él se miraron hondamente... 
Ellas me hicieron digna de estima...
Emboscado en mi escritura...
Empiezas como ilusión...
En algún lado debe haber una salida...
En algún lugar...
En cámara lenta...
En cuanto a usarse siempre hay dos...
En Deya cuando la niebla...
En dónde están ahora?...
En el crepúsculo...
En el Museo Arqueológico de Cambridge, hay un sepulcro...
En el regazo de la tarde triste...
En el reloj vivo...
En el silencio siento pasar hora tras hora...
En esta alcoba llena de promesas marchitas...
En esta breve Vida...
En este crepúsculo de primavera yo volaría...
En este escuálido, sucio corralillo...
En estos poemas el amante...
En la escalinata de la iglesia gorriones palpitantes, como vivos...
En la noche de luna de los jardines primaverales...
En la otra orilla de la noche...
En la pared de la cocina un destello...
En las riberas vagando...
En los domingos, cuando están las calles...
En lugar de que vuelvan los recuerdos...
En mi flor me he escondido...
En mi pequeña noche...
En mi sueño...
En mis brazos pesaban menos...
En Norteamérica el tiempo tropieza...
En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas?...
En primer lugar...
En primer lugar, no quiero estar haciendo esto...
En primer plano hay un montón de piedras...
En que jardín de luz está sembrada tu memoria?...
En su noche de hojas la sollozante rosa...
En sueños...
En tu alcoba techada de sueños, haz derroche...
En una casa al atardecer la lección final de una madre...
En una noche de amor después de una noche larga...
Engarzado en la noche el lago de tu alma...
Entra brevemente, y brevemente habla...
Entre el bien y el mal hubo una guerra...
Entre las piedras, brotadas de musgo...
Equipamos a los caballos con...
Era el tiempo inmóvil de la flor del Jacinto...
Eran los besos largos de una noche imposible...
Eres como una pequeña cosa salvaje...
Eres tú mi palacio, mis noches y mi otoño...
Es bueno permanecer neutro...
Es grande el mundo? -Es grande. Del tamaño del miedo...
Es hora de dormir. Has tenido...
Es la esperanza el ser con plumas...
Es mi modo de andar o de vestir...
Es necesario, a veces, encontrar compañía...
Es todo algo que he tomado prestado del mundo...
Es una tarde de verano...
Esa es la falta Y esa es la herida por la que instilar el bálsamo venenoso...
Esa es la mujer que cuelga de la ventana del décimotercero...
Esa noche...
Escribes poemas...
Escribo, más que cantar cuento cosas...
Escuchen. Estas voces están siendo atacadas...
Ese instante que no se olvida...
Esperando de nuevo...
Esperando, esperando...
Espere caballero. Cuál es el camino a casa?...
Esta añoranza por la vieja patria...
Ésta es la balada de una muerta...
Esta es la luz de la mente, fría y planetaria...
Ésta es la patria del desasosiego...
Esta es mi carta al mundo...
Esta estación del año: he vuelto a casa...
Está la lluvia trémula y tranquila...
Esta lúgubre manía de vivir...
Esta noche...
Esta tristeza pequeña...
Estaba leyendo una biografía de George Eliot...
Estaba yo así en el borde del verano vino un...
Estábamos charlando...
Estamos tan cansados que escuchamos...
Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba...
Estas caderas son grandes caderas...
Estás muerta y tu cuerpo, bajo uruguayo manto...
Este...
Este amoroso tormento...
Este cuarto dentro de mí exige luz...
Este dolor, raíz, esencia de este...
Este es el año para ordenar...
Este es el escritorio en el que me siento...
Este es el largo túnel del desearte...
Este es el momento en que de nuevo ves...
Este mi primer sueño con naufragios...
Este oscuro esperar de lo inaudito...
Este poema dura sólo esto...
Éste que ves, engaño colorido...
Esto es todo lo que tengo para traer hoy...
Esto no se trata solamente de sorpresa y placer...
Esto no será simple, esto no será largo...
Estos días me levanto con los abedules...
Estos poemas no viven: el diagnóstico es triste...
Estos vientos contrarios y tan fieros...
Estoy aquí...
Estoy aquí, sentada, con todas mis palabras...
Estoy cansada de ser estatua...
Estoy de camino...
Estoy en la circular...
Estoy en ti...
Estoy soltera...
Estoy viva desde el treinta y cuatro...
Estuve trabajando todo el día...
Eurídice volvió al infierno...
Excepcional incluso marginada arrastra tus largas faldas...
Existe, pues, un mundo...
Existe una tristeza...
Extranjero, si te embarcas hacia la ancha Mitilene...
Extraña hermana...
Extraña manera de estar viva...
Feliz año nuevo -mundo y luz; -borde y hogar-, puerto!...
Feliz quien junto a ti por ti suspira...
Finalmente, Gerión aprendió a escribir...
Finjamos que soy feliz...
Frente a mi ventana cerrada pregunto al tiempo...
Friego las largas tablas del suelo...
Fue una tarde de plata. Largas ráfagas frías...
Fuera del mundo, ausente...
Golpéame, dolor! Tu ala de cuervo...
Golpeando la cafetera en el fregadero...
Gota de agua es la lágrima brillante...
Góticas princesas de suaves perfiles...
Grabaste el nombre "Marina" en tu sable...
Gracias te doy corazón mío...
Gris y más gris. No estás, y yo estoy triste...
Gritabas tú como el mar...
Ha venido la intrusa nuevamente...
Habría podido no conocer nunca...
Hace mucho tiempo, fui herida...
Hachas cuyo golpe la madera resuena...
Hacia el atardecer refresca el día...
Haciendo cola en el supermercado...
Hallaremos la fórmula del Arco Iris...
Han de buscar la forma de tus labios...
Han venido...
Has puesto ya la luna a buen recaudo?...
Hasta aquí...
Hasta la palabra...
Hay belleza dentro de todo...
Hay camas de muchos tamaños:...
Hay catálogos de catálogos...
Hay momentos que exigen ser cumplidos...
Hay otra piel dentro de mi piel...
Hay óxido en mi boca...
Hay que llorarles...
Hay quienes llevan a cabo la vida más habilmente...
Hay sol, es mediodía y ya no importa...
Hay un mar en mi pecho...
Hay un poema en la senda...
Hay un ser apacible y misterioso...
Hay una pared blanca sobre la que el cielo se crea a sí mismo...
Hay vértigo y milagro...
Hazme sitio...
He aquí la orilla de la eternidad...
He bebido a tu salud...
He estado muy angustiada...
He pecado y era un pecado lleno de placer...
He perdido mi sombra con el sol de las doce...
He salido, una bruja poseída...
He vivido en círculos de soledad...
Henos aquí, amantes desnudos...
Hoja blanca de hoy, de siempre, de mañana...
Hombre mujer correa de estor papel fuego piedras...
Hombres necios que acusáis...
Hombres, no deshonreis...
Hora entre la noche y el día...
Hoy desde el gran camino, bajo el sol claro y fuerte...
Hoy me acerco a tu alma...
Hubo una voz en mí. Llamó consoladora...
Huesos blancos...
Huye, dolor de cabeza, huye, agotado, bajo una roca...
Íbamos trillando estrellas...
Igual parece a los eternos dioses...
Imagina que quieres escribir...
Indolencia...
Innecesario sufrimiento...
Intentando abrir las puertas cerradas con una espada, enhebrando...
Intento poner en marcha el estado...
Ir a coger uvas con...
Jade...
Jamás estamos nunca donde a veces estamos...
Juana oyó voces...
Justo cuando había aprendido a vivir sin él...
La aurora, dejadas las corrientes de Océano...
La bomba atómica existe...
La camisa roza su cuello...
La cita por la cita...
La ciudad existe sólo...
La conversación sólo dio soluciones a corto plazo a los problemas prácticos...
La dicha es pobre en fantasía...
La felicidad es igual...
La gran bóveda de los secretos...
La ira lo hace...
La joven que camina sola...
La lenta obertura de la lluvia...
La lluvia es...
La lluvia crea su propia noche, largas mañanas de lámparas aún encendidas...
La luna en el espejo del tocador...
La luna y las pleyades se han puesto...
La luna y las pleyades se han puesto... (II)
La luz casi verde del aire...
La manta no es bastante...
La mañana, muy temprano, cambiando todas las vías...
La mejor esclava...
La melancolía crece desde la fuente de la alegría...
La mujer del aparato con púas...
La mujer del otoño llegaba a mi ventana...
La mujer que ha envejecido...
La mujer se ha perfeccionado...
La muñeca está en un bosque...
La nieve...
La niña vio a la luna en el azul estanque...
La noche se astilló de estrellas...
La oscuridad espera a parte desde cualquier ocasión que surja...
La palabra de un caracol en el haz de una hoja...
La parte del diablo es la porción de bienes que no podemos gastar provechosamente...
La piel del mar...
La poesía tiene que tener...
La pregunta con la cual me quedo es la pregunta de su soledad...
La primavera, el arco iris...
La primera palabra...
La primera vez que el sol salió tras tu promesa...
La realidad no se esfuma...
La señora Luna...
La sonrisa de las neveras me aniquila...
La tarde gris y triste me agobia...
La tarde pegaba su cara a las vidrieras...
La tarde taciturna se borraba...
La tierra reposa en el agua; su color es sombrío...
La tormenta ha talado sus troncos...
La tristeza no tiene nombre...
La vida a quien más se parece es a la muerte, su hermana...
La vida, el aire que respiramos existe...
Lamentando el rigor de su destino...
Larga y derecha como un ciprés...
Las alas angélicas de los abetos...
Las estrellas que rodean la hermosa luna...
Las evanescentes estrellas dijeron...
Las húmedas tintas del amanecer se diluyen en su azul...
Las manos sobre la falda...
Las mujeres de mi país llevan sobre los hombros un yugo...
Las palomas existen; los soñadores, las muñecas...
Las poesías crecen como estrellas y rosas...
Las sombras y la luz en mi cabeza...
Las ventanas cerradas, el sol que asoma...
Le dábamos centeno, no mucho...
Leí en el periódico que alguien había muerto, alguien a quien conocía de nombre...
Lento fluye el río de Leteo. -Oh...
Libéreme súbito un brazo...
Lilith nacida antes que Eva...
Línea trazada...
Llámame por mi último nombre...
Llamaron a mi puerta...
Llega la noche grande con su barba de lana...
Llega un día en que la poesía se hace sin lenguaje...
Llegó el amor y a nadie...
Llego tarde...
Llévame a aquella fuente cristalina...
Llévate el torbellino de las horas...
Llevo dentro de mí desde mis orígenes, crepúsculos violeta...
Lluvia en la autopista del West Side...
Lo abro a la luz de la lámpara...
Lo imaginado apenas...
Lo logré otra vez...
Lo más bello es lo que aún no ha terminado...
Lo más hermoso que dejo es el fulgor del sol...
Lo que es verdad no echa arena en tus ojos...
Lo que puedo hacer -lo haré...
Los aldeanos han salido de casa por ti...
Los años no transcurren, en el café...
Los caminos llegaban lentamente a su fin...
Los cerros se apartan en la blancura...
Los ciegos ven...
Los cielos y la tierra resplandecen...
Los cisnes...
Los días más oscuros de este año...
Los hombros sin montañas...
Los jardineros auténticos no soportan los guantes...
Los relojes claman: no existe la quietud, querida mía...
Los sentimientos más apasionados...
Madre, madre, qué tía tan mal nacida?...
Manzanas, cuadernos de notas...
Mañana, cuando los chicos de la granja encuentren este...
Marchítate, delicada azucena...
María de las Quimeras me llamó...
Maravilloso es lo sencillo...
Más allá de tu nombre y de mi nombre...
Mata su luz un fuego abandonado...
Mátame, espléndido y sombrío amor...
Me abraza. Arcoíris por doquier. Que se parecía más a un...
Me acosté lentamente en la playa de arena...
Me atisbo en una rara ceguera luminosa...
Me dormiré esa noche con dulce y largo sueño...
Me enseñaron las cosas equivocadamente...
Me gusta...
Me inclinaré como sobre una fuente...
Me inquieta que la mañana sea mañana...
Me iré...
Me levanté de la cama...
Me miro triste las manos...
Me niego rotundamente...
Me oculto dentro de mi flor...
Me piden que recuerde...
Me preguntas pero casi nunca puedo recordar...
Me protegen tus brazos del invierno...
Me quiero despedir de tanta pena...
Méceme, balandra de las estrellas!...
Medallón de la noche con la imagen del día...
Mi alma era un vestido azul pálido del color del cielo...
Mi alma es la Princesa Desaliento...
Mi amor crece en el país detrás de todas las fronteras... 
Mi bello y dulce imán vivo que al irse...
Mi cansancio...
Mi copa está vacía esta noche...
Mi corazón era más vergonzoso, más solitario...
Mi corazón ha rimado...
Mi existencia entera es un verso oscuro...
Mi lírico elixir de muerte...
Mi luz recorre todo tu paisaje interior...
Mi madre tenía dos caras y una sartén...
Mi no llegada a la ciudad de N...
Mi oficio son las palabras. Las palabras son como etiquetas...
Mi rostro se ilumina en el tibio espejo...
Mi rueda está en lo oscuro...
Mi templo está allá lejos, tras la selva huraña...
Mi vela arde por los dos lados...
Mi vida es como una galería de arte...
Mi voz suena a través de miles de años...
Mientras esa mujer del Rijksmuseum...
Mientras llegaba la oscuridad...
Mira como se funde en mis ojos...
Mira cómo se te acerca el otoño...
Mirar como he mirado antes, directamente al centro...
Miré en mi corazón mientras pasaban los cisnes salvajes...
Miren a la reina...
Miro la luz dejar sobre tu frente...
Mis alas?...
Mis brazos...
Mis comidas favoritas son helado y pastel...
Mis gritos, los pierdo...
Mis ojos no te buscan sobre la tierra inmensa!...
Mis versos escritos tan temprano...
Morir -eso, a un gato, no se le hace...
Morir no hiere tanto...
Muchas cosas me dieron en el mundo: sólo...
Muerte...
Muerte ya llego...
Muerto está todo, todo muerto...
Mujer de ideas? No, nunca he tenido una...
Mujer sentada a una mesa rota...
Mujer: tú la virtuosa, y tú la cínica...
Mujeres bonitas se preguntan donde se esconde mi secreto...
Mundo que gira. Reloj...
Murmullos amorosos...
Nací con doce dedos...
Nací cuando las plantas nacen...
Nada ha cambiado...
Nada me importa, blanca o negra mariposa...
Nada sucede dos veces...
Nada tiene desperdicio...
Nada turba mi ser, pero estoy triste...
Nadie en mi familia murió de amor...
Nadie te cogió de la mano y dijo...
Naturaleza: gracias por este don supremo...
Necesito el latir de estas olas oscuras en mi sueño...
Negro lago, negro bote, dos personas negras de papel recortado...
Ni ampararse del día bajo el árbol de nieblas...
Ni basta disimular...
Ni en el mar, ni en la arena...
Ni siquiera los cúmulos de esta aurora saben qué hacer con tales faldas...
Ni sombra...
Ningún ave vuela a este mi rincón oculto...
Ninguna aclaración. Ni asteriscos...
Niñita de pescadores...
No...
No abandones nuestro momento tan pronto...
No busques el tormento...
No conoces mi rostro nocturno...
No contesto a vuestras cartas y llamadas...
No es descabellado afirmar...
No es en el costado la herida, ni en las sienes...
No es fácil expresar lo que has cambiado...
No es justo, para mí, cuando estás lejos...
No es noche ésta para ahogarse...
No es posible escribir poesía...
No es que pretenda...
No esperamos retórica del párvulo...
No está el Edén más lejos...
No está permitido quejarse...
No existe la vida o la muerte...
No fijes tu mirada...
No hay antes ni después...
No hay cortejo comparable para ti...
No hay formas de amar pero...
No importa que vida lleves...
No inventé yo estos lagos y este río...
No leas éste en voz alta. No está hecho...
No llega en tropel...
No, Madame, yo no juego al bridge...
No me des nada para recordar...
No me dejes...
No me gustan los diamantes...
No me importa...
No me salvó la inundación...
No me toques el brazo izquierdo. Duele...
No me vistas con demasiada riqueza...
No, no desafiaré...
No, no estaba bajo un cielo extraño...
No, no me toques con demasiada ternura o bondad...
No preguntes por la historia real...
No puedo hacerlo nuevamente...
No quiero para mañana...
No restes...
No sé como será en otras partes...
No se lo dije al jardín todavía...
No se puede comprender...
No se puede vivir sin amar...
No sé si muero ni si tengo vida...
No sé si pájaro o jaula...
No sé si vienes...
No soy traidora, insensible, celosa, supersticiosa...
No soy una mujer, soy un ser neutro...
No te acerques demasiado a tus sueños...
No te acerques nunca a tu amado...
No te pido regalos insólitos...
No te rías! Yo creo en...
No tendríamos ciudad...
No tengo que apresurarme...
No tengo una fotografía tuya...
Noble lector piadoso, cuando leas...
Noche de claro de luna pura como la plata...
Noche desoladora, fiel imagen...
Noche. Luna. Hojas negras...
Noche, noche...
Noche, palabra mía henchida de sucesos...
Noche sin nadie, noche en la espesura...
Noches locas, locas noches!...
Nos acostamos dándonos la espalda. Las cortinas...
Nos ha llegado la hora...
Nunca he deseado...
Nunca he visto el océano....
Nunca ocurre nada los domingos...
Nunca podré reunirte íntegramente...
Nunca quise matarme...
Nunca se nada en las mismas aguas...
Nunca te tengo tanto como cuando te busco...
O -mejor dicho...
Odio a los criticones que me dicen...
Ofelia cantó sus desquiciadas canciones...
Oh, como os amaba, vosotras, cosas inútiles...
Oh corazón, pequeña urna...
Oh, cuál te adoro! con la luz del día...
Oh cuanto pierde quien pierde...
Oh, esta noche, esta noche, me tiraría triste...
Oh, fantasía de alas negras...
Oh las chimeneas...
Oh lino, madura, que quiero tejer...
Oh luna, cuántas veces consintiendo al dolor...
Oh media luna...
Oh musa del llanto, la más bella de las musas!...
Oh, no, ninguno de vosotros sabe ni conoce...
Oh noche, para mí dichosa y clara...
Oh sueño que me robas tanta vida...
Oh, Sylvia, Sylvia...
Oh, tú que duermes tan hondo que no despiertas!...
Oh, vida! cuando dueles, viene un llano callado...
Oh, vosotras mis noches, esperadas y negras...
Ojalá fuese para ti el verano...
Osa mayor, baja, hirsuta noche...
Oscilas en una tempestad en el horizonte...
Otra noche más! Qué aburrimiento!...
Otra vez se avecina el día de los muertos...
Otros pies van y vienen por mi huerto...
Paciente, como se rompen las piedras...
Palabra que por la noche...
Palabras cálidas, palabras bellas, palabras profundas...
Palabras degolladas...
Palparon los de la ambulancia el cuerpo... 
Para dejarte de quererte...
Para fugarnos de la tierra...
Para hacer una pradera se necesitan un trébol y una abeja...
Para los abetos y los árboles perennes de hoja ancha...
Para no helarse en soledad...
Para obtener el sonido toma cuanto no sea el sonido déjalo caer...
Para paladear lo que pasó...
Para que tú lo habites quisiera separarte...
Para reconocer en la sed mi emblema...
Para ti, para mí? Por qué entonces la hiriente hora...
Para trascender lo orgánico...
Parece que debo amarte incluso a ti...
Parece que han llamado...
Parece que me paso la mitad de la vida llegando a hoteles extraños...
Parece verde...
Pasamos nuestra mañana...
Paseaba por un callejón de cementerio...
Pasó volando y me rozó la frente...
Pena es la niña que se sienta en la nieve...
Pensamos en los espíritus. En que alguna vez puedan aparecérsenos...
Peonías blancas florecen a lo largo del porche...
Pequeña centinela...
Pequeña paz...
Pequeñas amapolas, llamitas del infierno...
Pequeño poema...
Pero adónde vamos...
Pero el viento helado ha resecado mis labios...
Pienso que si has vivido una guerra...
Planto mi corazón en la tierra...
Plateadas bajo el sol las puntas de los juncos...
Podía ocurrir...
Podríamos haber vivido juntos...
Pongo algunas margaritas en un cuenco...
Por cuánto tiempo puedo ser un muro que protege del viento?...
Por dentro me acurruco...
Por el camino canto...
Por fin llegó el amor: haberlo por pudor ocultado...
Por gentilezas tan diminutas...
Por lo que te he ofendido, dulce cariño mío...
Por más que buscas tú no encuentras un sentido...
Por qué...
Por qué decir nombres de dioses, astros...
Por qué dije que tenía que partir...
Por qué esta luz me devuelve...
Por qué la naturaleza me entregó a esta criatura...
Por qué será, Dios del cielo...
Por qué valorar estos corazones por encima... 
Por sobre todas las cosas amo tu alma...
Por tus manos indolentes...
Por una vez tendría que echar a rodar una...
Porque estaba clavada al torno de sí misma...
Porque la luz de la luna engaña...
Porque nunca estás aquí...
Porque somos por si...
Porque tienes el don y posees la gracia...
Potencia de la sabiduría!...
Princesas del luto...
Procurad, memorias tristes...
Prolónganos la noche, diosa que nos enciendes...
Protégeme...
Pueden herirte...
Puedes llegar allí desde aquí, aunque...
Puedes vivir años junto...
Pues he de errar...
Pues no hay mejor amiga que una hermana...
Pulpa de radio...
Que Amor es cuanto hay...
Qué bien que hayas venido -dice...
Qué es la existencia, y qué es un juramento?...
Qué es la realidad?...
Qué es la vida mudable! Qué varía!...
Qué es para mí la poesía?...
Qué diría la gente, recortada y vacía...
Qué fatiga es ser mujer!...
Qué felicidad en el viento...
Qué hacer cuando falte el dinero...
Qué hay que hacer?...
Que hermosa brilla...
Qué hora es?-Sí, soy feliz...
Que hueca estaba la luna!...
Que la vida no vaya más allá de tus brazos...
Que largo trabajo en tuyo...
Qué maravillosas e indecibles son todas las cosas muertas...
Que más y más canciones...
Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad...
Qué pasa a mi alrededor?...
Que pronto llegue lo horrible!...
Qué se hace a la hora de morir? Se vuelve la cara a la pared?
Qué ser de origen animal transformaría su vida en palabras?...
Qué tenemos nosotros que ver...
Qué vas a hacer esta tarde?...
Quedamente flota la luna por mi sangre...
Querida Colette...
Querida Marilyn Monroe...
Querido...
Quién es?...
Quien por último aquí muera...
Quién puede dormir cuando ella...
Quienes somos...
Quieres hacerme el favor...
Quiero quedarme así. Quieta, callada...
Quiero ser un manojo...
Quiero olvidar que vivo: llévame a donde sea...
Quiero que vengas ahora!...
Quiero ser...
Quiero un amor de todos los instantes...
Quise un coño de placer dorado...
Quisiera ser tu predilecta almohada...
Quisiera ser un pajarillo...
Ramas desnudas ascienden...
Recuerda mimarte, recuerda acicalarte...
Recuerdas aquella ocasión en que pediste un deseo?...
Reduciendo la vida a causa de los miedos...
Regresar del mundo de los muertos...
Reina el silencio: fúlgidas en tanto...
Respiro por mi herida...
Resuena en las amapolas del cielo...
Reverberan por toda esta ciudad los anuncios de neón...
Revuelto en oleadas de agonía...
Ríos corren bajo los puentes...
Rompiendo una cúpula tal...
Rostro de los cielos...
Salgo de mí...
Saludaré de nuevo al sol...
Saber llevar nuestra porción de noche...
Sabés...
Sale del astro celestial templado de cadáveres el sol...
Saudades y amarguras...
Se ahogó mi risa en el espejo...
Se alzó la niebla con un sonido ahogado...
Se dice...
Se fueron aquellos días...
Se ha declarado una epidemia de paz...
Se ha ido. Ya no como...
Se ha puesto la luna y las pléyades...
Se me han extraviado los poemas...
Se morirá entre ellos. Libros nuevos...
Sé que estás leyendo este poema...
Se remansa en la sombra el ritmo de las cosas...
Se secó la pluma La esperanza es como una vela blanca...
Se sientan en fila...
Sentada en el escabel...
Sentados, la última mañana de mi visita...
Sentarte en la butaca que prefieres...
Señora del dominio en llamas...
Señora soledad, que tu esqueleto...
Ser una pobre muerta, inerte y fría...
Será perderos pediros...
Seré benéfica y mínima...
Si algo existe en el mundo que me halague, es mi mundo ideal...
Si consigo evitar...
Si crezco llena de amargura...
Si de la gris derrota de mi espíritu...
Si del amargo vivir...
Si desde el espacio no sólo fueran visibles...
Si el amarillo presagia infidelidad...
Si escucho, oigo escaparse la vida...
Si ese argonauta muerde tus tobillos...
Si estoy harta de esta vida civilizada!...
Si existen los ángeles...
Si fuera nada más que una...
Si fueras John Muir querrías árboles...
Si han olvidado ellos...
Si has de amarme, deja que sea por nada...
Si has de venir ¿por qué no ahora?...
Si la pena humease...
Si la verdad se vuelve una mentira...
Si la vida es amor, bendita sea!...
Si las cosas hablaran...
Si las palabras no se arrugaran...
Si para conservar de noche el fuego...
Si te digo que fui feliz, no es cierto...
Si me dices porque el pantano...
Si mirásemos hasta el dolor, quizá se transformaran en un cuerpo...
Si te hubieran dicho, bromeadora...
Sí, tu arte se ha ido! Y nunca mas...
Siempre habrá alguna bota sobre el sueño...
Silencio...
Silencio corazón, no se evapore...
Silencio de plata. Pensamiento mudo...
Sin amor...
Sin color anda la niña...
Sin comerlo ni beberlo...
Sobre el agua sin fin...
Sobre la blanca almohada...
Sobre las hojas del arce...
Socorro, socorro...
Sola...
Sola...
Sola!!!...
Sola por la vía...
Sola recibí el año nuevo...
Solíamos observar los pájaros...
Solían hacerme todo tipo de preguntas...
Sólo esperar que caigan...
Solo partes de nosotros llegarán...
Sólo una vez supe para qué servía la vida...
Sólo un minúsculo anillo de oro...
Solos por el parque...
Somos las tinieblas en el ardor del día...
Sonetos, lámparas de plata, que iluminaron...
Soñé que, muerta y meditando...
Soñé que todo estaba...
Soy algo maga...
Soy de plata y exacto. No tengo prejuicios...
Soy demasiado viaje para la poesía...
Soy el dulce consuelo del que sufre...
Soy la que soy...
Soy la última flor del otoño...
Soy suave y triste si idolatro...
Soy una amanecida del amor...
Soy un acertijo en nueve sílabas...
Soy un ansiolítico...
Soy vanidosa, déspota y blasfema...
Soy yo, Casandra...
Susurro, lento de hojas de mi patio al atardecer...
También yo...
Tan dentro de la vida y tan cerca de la muerte...
Tan solo escribo para ahogar el llanto...
Tan sólo una mirada...
Tantas piedras han arrojado en mi contra...
Te dejamos, Mileto, patria amada, por no haber consentido...
Te desprecio por fin, tormento pasajero!...
Te he elegido...
Te lo voy a decir todo cuando muramos...
Te oí martillear esta noche...
Te preguntas si estoy sola...
Te quitaste todas las estrellas...
Te vas, querido ser, y mi corazón se endurece...
Teje el dormir la red del aliento...
Ten cuidado con el poder...
Ten cuidado con las palabras...
Tender un puente firme...
Tengo niños que atender...
Tengo una habitación para mí, una habitación aluvial...
Tengo un pájaro que en primavera...
Tengo un paquete de cartas...
Tenía entonces diez años...
Tienes que cruzar...
Toda la noche alguien estuvo diciendo a mi corazón...
Todas íbamos a ser reinas...
Todas nosotras...
Todo...
Todo cuanto ocurre ocurrió ya previamente...
Todo el aire...
Todo el costado de mi cuerpo sangra...
Todo era propicio...
Todo es muy simple mucho...
Todo estático...
Todo fue maravilla de armonías...
Todo ha vuelto a quedarse quieto...
Todos los poetas del mundo escriben el mismo poema...
Todos mis castillos en el aire se han derretido como nieve...
Todos se fueron y nadie regresó...
Todos, todos tenemos una hora cobarde...
Tómate la existencia como tiempo de prueba...
Torna a morir el sol. Así pasando...
Tras la puerta...
Tras los labios...
Tren melodioso...
Trenzados sobre la rueda de la noche...
Trenzamos aquí una girnalda...
Tres semanas anhelantes, agua que abrasa...
Tu amor eclipsa mis estrellas...
Tu beso fue en mis labios...
Tú eliges el lugar de la herida...
Tú haces el silencio de las lilas...
Tu mirada clara es la belleza absoluta...
Tú no estás aquí. Mantengo...
Tú, que nunca has salido de tu jardín...
Tu silencio hoy es un pozo donde moran sumergidos mundos
Tus brazos...
Tus pequeñas manos, exactamente iguales a las mías...
Tuvieron mis lágrimas el resplandor de Orión...
Un abismo de silencio nos separa...
Un amor feliz. ¿Es normal...
Un caprichoso instante...
Un desierto puede ser tan desolado...
Un día escribiré mis memorias quien...
Un día estaré muerta, blanca como la nieve...
Un día volverá...
Un fin, una esperança, un como, ó un quando...
Un gran dolor deja tras de sí solemnes sensaciones...
Un lugar...
Un manso río, una vereda estrecha...
Un milagro corriente...
Un nosequé oscuro me lleva...
Un pájaro azul y el horizonte lejos...
Un pájaro comienza a cantar...
Un pico desconocido se me clavó en el pecho...
Un placer -caro y seductor- es...
Un sabio francés dijo en una ocasión...
Un solo rostro mira desde todos sus lienzos...
Un sueño mi ilusión fue, apenas nada...
Un temor huidizo, una pompa, una lágrima...
Un temor raudo, una pompa, una lágrima...
Un triste corazón, amado mío, he soportado...
Una dote sutil los sueños son...
Una flor no lejos de la noche...
Una herida arroja luz propia...
Una languidez tierna se extiende en el espacio...
Una mano cálida...
Una mirada desde la alcantarilla...
Una mujer que escribe siente demasiado...
Una música oscura, temblorosa...
Una noche...
Una página en blanco: lo que...
Una palabra muere...
Una sirena llora...
Una vaguedad encubre todo...
Uno siempre está solo...
Unos besan las sienes, otros besan las manos...
Vamos a hablar...
Veintisiete huesos...
Ven a mí en el silencio de la noche...
Ven amado...
Ven despacio, oh Edén...
Ven, oye, yo te evoco...
Veo la descolorida bandera ondear sobre la aduana...
Vertiginosamente, subía hacia las Estrellas...
Vete, día maldito...
Vi cómo los rostros se ajan fácilmente...
Vida mía...
Vida, soy de tus dos direcciones...
Viene la noche y me sumerjo en las estrellas...
Vienes! Todo queda dicho sin palabras...
Vierte la tarde sus medias tintas...
Vino: dos alas sombrías...
Vivir en los sedimentos de tierra de nuestra historia...
Vivo sin vivir en mí...
Volé hacia tus brazos como un pájaro...
Volverá esto...
Volvió a ser mañana...
Vosotras, palabras, levantáos, seguidme!...
Vosotros testigos...
Voy a cada uno de los relojes del apartamento...
Voy a ponerme a cantar...
Voy por el patio. Y de repente...
Voz que siento surgir como una espina...
Vuelan escritos como el rayo...
Y allí donde los sueños se forman...
Y aquí de todo me vine a renunciar...
Y caminé desnuda...
Y es de nuevo domingo...
Y luego...
Y marejada, siseo de planicie incomprensible...
Y nada acaba...
Y por fin un café...
Y quien me sacará un día de fiesta...
Y si existiera?...
Y yo aquí renuncié a todo...
Y yo hasta ahora no me conocía...
Ya corre el corazón por este suelo...
Ya deja tal sierpe ovillada...
Ya el ala de la locura...
Ya nada me gusta...
Ya no escuché vuestro frugal concierto...
Ya no me miran con lujuria, ni con amor...
Ya no se declara la guerra...
Ya no soy la niña amarga...
Ya nos hemos contado una y otra vez la historia de nuestras vidas...
Ya nunca sabré...
Ya que la enfermedad puede matar...
Ya toda me entregué y di...
Yo cantar, cantar, canté...
Yo conocí una paloma...
Yo en realidad no quería morir...
Yo era...
Yo estaba envuelta en piel...
Yo estaba pensando en un hijo...
Yo estaba tan fría, y desgastada, y triste...
Yo, fatalista...
Yo fui a darle las gracias...
Yo fui Gail Hightower...
Yo hablo de la profundidad de la noche...
Yo, mi propia prisionera, esto es lo que digo...
Yo, mi propia prisionera os digo...
Yo miro mis arrugas y sonrío...
Yo no quiero saber...
Yo no sé...
Yo no sé de la infancia...
Yo no sé de pájaros...
Yo no soy obviamente la...
Yo no te pido nada...
Yo no tengo ganas de más decorados...
Yo pensé, vayamos lentamente con esto...
Yo recuerdo mi alegría...
Yo sé que ahora tú en tu noche velas...
Yo siento la sombra de la muerte...
Yo sondeo el firmamento...
Yo soy la cantora alegre...
Yo soy reina y fui mendiga...
Yo soy una mujer: nací poeta...
Yo suspiro por la tierra que no es...
Yo te buscaba y llegaste...
Yo te diré los sueños de mi vida...
Yo tengo el miedo...
Yo vi un árbol que era más grande que todos los demás...
Yo vislumbro la sombra de la muerte...
Yo vivo, muero, ardo; yo me ahogo...
Zambullirse...